Consumo excesivo (Binge drinking)

El consumo excesivo de bebidas con alcohol generalmente se define como el “atracón” y consiste en consumir una gran cantidad en un corto período de tiempo, que generalmente resulta en una intoxicación o en situaciones más complejas. Lo que esencialmente caracteriza el “binge drinking” es su modelo festivo de consumo, generalmente en grupos y en búsqueda de la embriaguez.

Las bebidas con alcohol afectan a las personas y las sociedades de diferentes maneras, y sus efectos están determinados por el volumen de alcohol consumido, los hábitos de consumo y, en raras ocasiones, la calidad de la bebida con alcohol.

El rango etario de 18 a 29 años presenta patrones de consumo mucho más problemáticos asociados a “atracones de consumo” (binge drinking), focalizados en un día o dos a la semana. Por eso, beber con moderación significa algo más que restringir el consumo en ese grupo, sino que implica mejorar los hábitos.

Efectos:

  • El consumo excesivo de alcohol es factor causal en más de 200 enfermedades y trastornos (OMS).
  • Puede tener consecuencias personales y sociales graves a corto plazo, incluidos daños a la salud, accidentes, disfunción cerebral, intoxicaciones y hasta la muerte.
  • El cerebro se ve afectado por confusión y pérdida de la memoria, así como también alteraciones en los nervios periféricos que pueden ocasionar problemas en la sensibilidad y la percepción.
  • Puede llegar a provocar grandes daños en el tubo digestivo, hígado y páncreas.
  • Puede ocasionar conductas agresivas o pérdida del control, causando problemas familiares, de pareja, en el trabajo o estudios.
  • Estudio en mujeres jóvenes de la Universidad Loyola Marymount (EE.UU.) descubrió que quienes experimentaban borracheras al menos dos veces al mes durante la adolescencia tenían una masa ósea menor en la columna vertebral, es decir, menor cantidad de hueso en esa zona.

 

¿Cuánto es beber en exceso?

Una bebida “estándar” representa entre 12 y 14 gramos de alcohol, es decir un gran vaso de cerveza (355 ml) con 5% de alcohol, una copa de vino con 12% (150 ml), o un vaso de bebida espirituosa (entre 45 y 110 ml) con 40% de alcohol.

El alcohol en la cerveza, el vino y las bebidas espirituosas se llama etanol (o alcohol etílico). Por lo tanto, el alcohol en todas las bebidas que lo contienen es el mismo y tiene el mismo efecto en el cuerpo.

Un consumo en exceso se definiría como la ingesta de 5 o más tragos en hombres y 4 o más en mujeres en un periodo de dos.

Está comprobado que se produce un mayor nivel de alcohol en la sangre en mujeres que en hombres ante una misma cantidad de consumo de bebidas con alcohol, debido a los siguientes factores biológicos:

  • Su concentración de agua corporal es inferior.
  • Hay diferencias en el metabolismo del alcohol.
  • Sus cuerpos son más pequeños.

Hay diversas herramientas para medir el nivel de alcohol en la sangre de acuerdo al tipo de bebida con alcohol y su consumo además de conocer situaciones riesgosas.

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