Cero bebidas con alcohol durante el embarazo

Es de consenso científico a nivel mundial que beber alcohol durante el embarazo es perjudicial, tanto para el feto como para la madre. Dependiendo de la cantidad que se ingiera, existe el riesgo de que se produzcan una serie de defectos congénitos.

En promedio, 1 de cada 10 mujeres a nivel mundial consume alcohol durante el embarazo. Un 20% lo hace compulsivamente, lo que significa que consumen cuatro bebidas alcohólicas o más en cada ocasión. Chile tiene un poco más de un 10% de prevalencia  de consumo de bebidas con alcohol durante el embarazo entre población general (promedio en Las Américas de 11.2%).

El consumo de alcohol por parte de una embarazada puede provocar síndrome alcohólico fetal y otras complicaciones prenatales como abortos, bajo peso al nacer y parto pretérmino (OPS, 2015).

Los Trastornos del Espectro Alcohólico Fetal (TEAF) son un grupo de alteraciones en el feto causados por exposición de alcohol durante el embarazo. Estos efectos se pueden encontrar incluso con consumo de bajas cantidades de alcohol.

Trastornos mentales:

  • Mala coordinación.
  • Conducta hiperactiva.
  • Dificultad para prestar atención.
  • Mala memoria.
  • Dificultades en la escuela.
  • Discapacidades de aprendizaje.
  • Retrasos en el habla y el lenguaje.
  • Discapacidad intelectual.
  • Capacidad de razonamiento y juicio deficiente.
  • Problemas de la audición y de la vista.

 

Trastornos físicos:

  • Características faciales anormales.
  • Problemas del corazón, los riñones o los huesos.
  • Problemas de la audición y de la vista.
  • Cabeza pequeña.

La recomendación es no consumir bebidas con alcohol durante el embarazo.

Fuente: Centro de Toxicomanía y Salud Mental (CAMH) de Toronto (Canadá).